jueves, 10 de septiembre de 2015

La RaRa en Murcia.


Ya puede encontrarse el número cuatro de La RaRa, revista de literatura, en Murcia.
Por el momento está disponible en la cafetería Itaca; donde también podéis encontrar algunos de los pocos ejemplares que quedan de mi plaquette "Un mar de ausencias / Cuaderno de Cabo de Gata".

De Cabo de Gata, precisamente, proceden los ejemplares llegados a Murcia, aunque es Jaen la ciudad de referencia de ediciones RaRo.
74 interesantísimas páginas, que obviamente recomiendo, en las que artículos, relatos y poemas se dan la mano en torno al tema del valor; desde todas las perspectivas.
En mi caso son las cobardías las que marcan los tres poemas con los que colaboro.

Su precio de venta al público es de 5 €

Más información en: www.edicionesraro.webnode.es


domingo, 6 de septiembre de 2015

Renuncia.

El 20 de Julio tuvo lugar en El Zalacaín un nuevo concurso de escritura rápida con el que los Lunes Literarios ponían fin a su cuarta temporada.
De nuevo tuve la suerte de que el jurado valorara positivamente el microrrelato con el que participé.
El reflejo de esa noche lo tenéis en el blog de los Lunes Literarios.


"Acostumbrado a que, con la penúltima botella, no aparecieran sino pesadillas, lo de un genio que concediera tres deseos era, sin duda, tentador. Pero renuncié. No porque considerara que la suerte dependa de uno, sino porque ya estaba todo hecho: la sangre de mis muñecas rebosaba ya la bañera".

domingo, 21 de junio de 2015

Y se hizo el silencio.

El pasado lunes 8 de junio, en el contexto de los Lunes Literarios del Zalacaín, tuvo lugar una nueva edición del concurso de microescritura rápida. En este caso había que dedicar cincuenta palabras (ni una más, ni una menos) al Silencio.
Fue un placer participar en dicho evento y un honor recibir el segundo premio por el relato que a continuación se reproduce.



 



El resto de relatos premiados están en el blog de los Lunes Literarios

jueves, 21 de mayo de 2015

Poesía en un día sin música.


Dos de los poemas leídos en el 'micro libre' de Itaca,
una noche en la que la música callaba para defenderse. 
 
1.

Porque era el mar
y no era sólo:


La copa de vino,
las gotas de agua,
la piel
de las uvas
y de nuestros cuerpos,
el queso,
el sudor
al andar
y al no dormir,...
 

Porque era el mar
y no era sólo.



2.

Es
como si ls músculos
y la carne
se separaran de los huesos
desgarrándose...
y los huesos no tuviesen otra
forma
de pegarse a ellos
que clavarse atravesándolos
hasta horadar una 
piel
arañada por agujas
que se deslizan
como telaraña que aprisiona
el cerebro.

Hasta las sábanas duelen
en un sueño imposible.

Duele
porque estamos vivos.

Y la cabeza se detiene.
Porque sabe que la lógica
es la manera más perfecta
de llegar a una conclusión
errónea.

 



miércoles, 1 de abril de 2015

Plymouth.

Experto en destruir todo lo que amo,
Plymouth sigue siendo un cobijo con nombre de ginebra.

Es mentira aquello de que, en mitad de una tormenta, cualquier puerto es bueno.

sábado, 21 de marzo de 2015

Recuerdos.


La vieja casa hacía frontera justo allí donde la ciudad se hacía pueblo, más que barrio. Las flores que inundaban los balcones aportaban el colorido que la fachada no tenía. La escalera oscura y húmeda delataba cualquier visita. El suelo, de azulejo descolorido, sólo era de madera en el estudio del abuelo. Una impresionante biblioteca rodeaba una imponente mesa. En un rincón, un pequeño mueble guardaba un tesoro bajo llave. Con el tiempo supe de la botella de brandy y la copa, allí honradas, que acompañaban las lecturas solitarias o las tertulias animadas. Sólo con el tiempo. Tras el eco de las bombas. Cuando la casa ya no existía y no había nada que celebrar.

viernes, 20 de marzo de 2015

No despertar... Despertar.




Otro de los poemas leídos en el Micro Libre de Itaca
el 18 de marzo.
 
1.

Quiero no despertar;
perderme
en el vuelo de tu abrazo
cuando las luces aún no se han encendido
y los ojos lo ignoran todo:
La guerra,
la desgracia,
el desamparo,...
el cruento muro que,
sin necesidad de hormigón,
alza el día a día
anunciando la ruina
de los sueños.


2.

Los escasos nueve minutos
que transcurren
entre alarma y alarma
bastan
para constatar que el tiempo ha pasado
y que,
aunque parezca mentira,
se fueron así de rápido
los instantes edénicos
que siguieron a aquella mirada.


3.

La vida en suspenso,
como sin ayer
ni mañana,
se hace quiebro y ducha.


4.

Desde el subsuelo,
en una anárquica arqueología de
pasadizos
y escaleras que ascienden
y descienden
desde la humedad a la oscuridad;
surge la mañana
con su neblina de cal y asfalto.


5.

Despedazada la noche,
entonces,
quiero despertar;
perderme
en el recuerdo difuminado y borroso
de los días por venir...
Incluso entre cristales rotos
y metales retorcidos.
Con mi propio cuerpo despedazado
y desperdigado
en la pesadumbre
y el asombro
de la supervivencia.


6.

... y el silencio
y la risa
se dan la mano...

jueves, 19 de marzo de 2015

Matemáticas.

Leídos anoche en el Micro Libre de Itaca,
escritos en dos momentos diferentes. 
 
I
Lo intento todo:
Matrices,
integrales y derivadas,
ecuaciones varias
sometidas
a todos los grados penitenciarios,...
Hago valer mis locuras
entre los números
irracionales.
Y coqueteo con los universos cuánticos
que explotan en los labios
de una botella.
Todo es inútil.
No puedo disolver el hecho
de que el tiempo
se multiplica
con la distancia.


II
Los días que me despierto
con mi cuerpo hilvanado al tuyo
termino odiando
el sistema métrico decimal,
empezando por cada
milímetro
con que el quehacer diario
nos separa.

Aborrezco
incluso
algunas palabras
y conceptos.
Me enfrentaría a muerte,
por ejemplo,
con "distancia",
o con "tiempo".

Al final las ignoro,
de la misma manera que intento minimizar el espacio que nos separa
o los momentos que no estamos juntos.
Y me abrazo con fuerza a otros vocablos
y otras ideas:
"Posibilidad", "reencuentro", "entusiasmo",...

jueves, 22 de enero de 2015

Y de repente...


Y de repente,
entre el ruido de motores,
el griterío de la chiquillería,
el eco de los pasos acelerados
y el roce de las hojas movidas por el aire;
el silencio
y la soledad,
la certeza absoluta
de que todo está perdido.