martes, 31 de julio de 2018

Escombros.

Dos poemas distintos que juegan con la misma metáfora.






(Escombros 1)

Hay un terremoto
en nuestros sueños
y un alba de ojos cerrados
envuelta en el polvo
que se levanta
sobre los cascotes.

Entre el escombro de
los instantes eternos,
nuestros cuerpos pierden
el equilibrio y caen junto a
la mente abandonada.





(Escombros 2)
 
Triste y áspera,
como la vida,
esta mañana en la que
todo huele
a fugacidad.

Fantasmagoría de
los días enterrados
y los pasos perdidos
allí,
donde el deseo
se hace
escombro
y donde
la imagen
del amor
aparece
codificada.

sábado, 30 de junio de 2018

Jazz...

I Festval de Música y Poesía
Bálamo de las Artes.
Santa Lucía, cartagena, 29 de junio de 2018.



No marchan, que huyen, los viejos santos
tras la caída al vacío de aquel pájaro triste.
Sobre la mesa, gusanos blancos aguardan
un solo de trompeta agazapado en la noche.

Una pequeña flor acunada por el viento,
un estruendo en una sala casi a oscuras,
el crujido de una aguja al final del plato;...
todo se mezcla con el lodo de las aguas
de un río de voz grave y profunda.

Las notas penetran ilegalmente a través de
las fisuras de la piel y de los puertos mercantes:
Diáspora de los ritmos en sucios tugurios
de barrios perdidos a la sombra del tiempo;
acrobacias de una música improvisada
que desentraña anárquicos acordes enfebrecidos.

El desconcierto de una carne estremecida
se hace sexo mientras llueve al otro lado
y se retuercen las maderas de los ataudes
con un rumor infinito tatuado en el ambiente,

Pulso 'play'.

Perdí la cuenta de las veces que te soñe desnuda,
acariciada por mis versos y aquella melodía.

Despierto en silencio. 

Anochece.

¿Merece la pensa una revolución
que no se puede bailar?
 

jueves, 28 de junio de 2018

Inmortal

 
Quizá por que me morí ayer
mientras Lou Reed cantaba
sin darme tiempo a escuchar a Patti Smith
antes de que la botella de ginebra
vacía
rodara de la mesilla al suelo,...

... quizá por que volví a morir,
hoy me siento
asquerosamente
inmortal.

jueves, 14 de junio de 2018

Las palabras huérfanas.


en lo más íntimo
de la noche en vela
surge tu imagen 



Vienes de mar con tu voz verso;
la piel de agua viva engañando al sol,
secreta la mirada de tus labios,
cerrados los ojos sobre la arena.

Vienes de la mañana en la distancia,
de la palabra escrita contra el kilómetro,
del paseo lento entre el silencio
de palabras que ya nacieron huérfanas.

Vienes de la tarde en la penumbra,
de una casa que susurra aún posibles,
de la dulzura de una luz adivinada
que engalana los sueños con tu mejor vestido.

Vienes de la noche del tiempo ayer,
acompasas tu paso y te me quedas mirando;
abro la boca pero me callo lo importante.
Yo me quedo inmóvil. Y tú ya no estás.

Vienes del mar con tu voz de verso.

El corazón tiembla en vano.

lunes, 28 de mayo de 2018

Cuadrilátero.


También esto pasará.
Esta vida partida en dos,
la multitud de la sombras
sobre el cuadrilátero,
la blanca incandescencia
del tiempo vacío,
el silencio sordo entre el
bullicio sucio y violento,
la desorientación y los pasos
inseguros, el dolor.
Aunque no suene el 'gong',
todo se resolverá
en un último round
para no ser contado.

martes, 22 de mayo de 2018

Souhaila.


Uno de los poemas recitados en la noche de los museos.



Souhaila
salió de su casa,
abandonó su barrio
y dejó la ciudad que la vio nacer
al encuentro de la vida
envuelta
en una manta de esperanza.

Dos,
cuatro,
ocho,
diez,
cien,
mil,
miles
y miles
de pasos
huyendo de la sangre
para encontrar sangre.

jueves, 17 de mayo de 2018

Camino.



Me levantaré una mañana
y me iré,
de nuevo.


Bajo la lluvia,
en silencio,
con el olor del abandono
mezclado con el de un mar
perdido en el viento.


Me iré de mí
y de mis sueños.

viernes, 4 de mayo de 2018

Lamento.


Tengo un cuaderno sin estrenar
que aún espera que mi mano
trace círculos de espuma
sobre la arena de los sueños.

Lo cerró bruscamente el ruido
de la puerta que cegaron a mi espalda
la sombra de mis miserias,
la dependencia ciega y servil.

Desandé en un instante
toda la luz de los comienzos,
todo el deseo de verso y piel.

Y atravesé de nuevo ese umbral
que a ti te convierte en quimera inalcanzable
y a mí en una dolorosa disutopía.

sábado, 21 de abril de 2018

Olas


La mirada,
el silencio,
me alejan de tí
y me acercan
a ese yo
que no puebla ningún
espejo.

Me niego a la mudanza
y amontono,
bajo el polvo de los días,
fragmentos de memoria.

La presencia contínua
del verso
o la imágen
no es más que
un estado
alterado
de conciencia.

Acaba la canción
y se disipa la niebla.

La ciudad crece al día
con esa paulatina vorágine
que engulle
lo que,
al fin,
a nadie importa:

Mis manos son ya
las de un ciego
que palpa el mar
y reconoce tu ausencia.